realidad extraordinaria

2 jul. 2014

Unas zorras de mucho cuidado

Las ilusiones son unas golfas. Aparecen sin darte cuenta y te guiñan un ojo. Date por jodido. Sonríen en los escaparates los días soleados y se reflejan en el cristal si llueve. No lo sabes pero las alimentas y se van haciendo más fuertes, ganando minutos en tu horario del día a día.

Un gesto, una palabra y ya eres suyo para siempre. No son tus ilusiones, tú eres su instrumento para hacerse reales.

Cuando crees que ya casi las acaricias, se escapan corriendo sin mirar atrás. No saben si que esperas por si en algún momento se dan la vuelta y vuelven a por ti. No les importas y tú siempre esperas. Desaparecerán y se irán a revolotear alrededor de otro iluso que se enganchará a ellas hasta que acabe. Unas zorras de mucho cuidado.

Pero si vives sin ellas, ¿qué queda?