realidad extraordinaria

25 nov. 2013

Querer hasta doler

Ella lo quería hasta doler.

Su vida no era suya porque era de él. Su alegría y su tristeza dependían de lo que él la permitía sentir. El dueño de sus sentimientos, de su cuerpo y de su vida.

No era ella, sólo era ella a través de él. Jamás le puso una mano encima. Sus palizas eran con palabras y con actos. Su capacidad de decisión siempre pasaba por su filtro implacable.

Adicta a su cariño tóxico, a su chantaje emocional porque ella sí lo quería, lo quería tanto que le dolía. Cada palabra más alta, cada insulto, cada menosprecio se le clavaba en lo más profundo, pero tenía el valor de sacarse la puñalada y lamerse las heridas. Rápido. Porque sabía que no tardaría en llegar un nuevo ataque directo a la cicatriz que nunca llega a curarse, que nunca deja de sangrar.

Se podía enfrentar a cualquier cosa. Menos a él. Tenía miedo a perderle, confiaba en que su amor conseguiría cambiarle, que él vería todos los sacrificios que ella hacía. Ella lo creía así porque...

Ella le quería. Él la engañaba.

"Imbécil, puta, inútil" resonaba en su cabeza. Pero ya no lloraba porque ni las lágrimas tenían sentido.

No sabe si quiere marcharse. No sabe si quiere perderle. Cree que no hay amor más grande que aquel que duele.

Violencia no sólo es dar un bofetón. Es humillar, acabar con la personalidad de la otra persona. Creer que tu pareja tiene más valor cuanto más útil te resulte. Violencia es que te diga "Te quiero más cuanto más te necesito". Violencia es mandar callar a tu pareja en una conversación.  No valorar su postura, su opinión o sus decisiones.
El amor no duele así. Si os queréis, os respetáis, os cuidáis, os admiráis. El uno al otro en un acto de ida y vuelta.

2 comentarios:

  1. El amor no duele,no tiene que doler. Tenemos que quitarnos de la cabeza todos los roles tradicionales burgueses que nos impiden que las relaciones personales se desarrollen naturalmente. Amor es comprensión,y entendimiento mutuo, y apoyo, y confianza.
    P.D.- Espero que la historia (aleccionadora, eso sí) no sea autobiográfica :)

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  2. Tristemente es la forma que tienen algunos de ser amados, en otro tipo de relaciones utópicas se pierden y terminan por herir a sus parejas por ser esa persona deseada a la par que cuestionada por ese nuevo verdugo... ya lo decía la abuela, quien no tiene y llega a tener, loco se quiere volver!

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