realidad extraordinaria

10 oct. 2013

El dilema del crowdsourcing

Esto no es un post publicitario aunque las primeras líneas puedan confundir. Esconde una duda. Os pongo en contexto.

Esta tarde en el curso de Marketing Digital de la UVa, la segunda conferencia ha venido de la mano de Laura Montero, directora de marketing de Adtriboo, una plataforma de crowdsourcing.

Crowdsourcing es la externalización de tareas a un grupo numeroso y de forma abierta. Una tendencia que está teniendo muy buena acogida en el contexto de crisis económica actual.

Las cifras de Adtriboo hablan por sí solas y su eslogan también: "Más de 123.000 profesionales valorados y a tu disposición". En esta web, las empresas publican lo que van buscando. Ya sea un vídeo, una campaña de naming, diseño de un logotipo,... lo publicas de forma gratuita y te caen, de media, más de 150 propuestas (cifras dadas por Laura Montero).

La conferencia me ha gustado. El concepto ha quedado claro, con ejemplos entretenidos para hacerse con el auditorio, un tono agradable, un poco de publi del portal (inevitable pero bien enmarcada) y las virtudes de compartir el conocimiento y dar oportunidades de trabajo a cualquier persona...

Vamos, que el crowdsourcing es tan "pro" como suena. Pero no todo es tan bonito como nos lo presentan. Laura explicaba que algunas agencias aprovechan este fluir de conocimiento al servicio de todos para subcontratar trabajos en vez de mantener en plantilla a un creativo fijo ya que los trabajos van y viene (y se entretienen).

Por un parte, está la posibilidad de ofrecer tus trabajos y llegar a clientes que de otra forma sería totalmente imposible PERO que agencias subcontraten sus propios trabajos para escurrir el bulto y eludir la contratación de un creativo...se me escapa.

Se puede entender como una forma de captación de freelances, pero entonces,...

¿Todos los trabajos creativos y/o relacionados con las nuevas tecnologías están destinados a esta modalidad laboral?

¿Crowdsourcing sí o crowdsourcing no?