realidad extraordinaria

31 may. 2013

Lo malos humos de los 'no fumadores'

Como para todo hay un Día Mundial...hoy es el Día Mundial sin Tabaco. Esa droga que vino de América y que, por si no era poco adictiva por la nicotina que contiene, se le añaden todo tipo de sustancias que lo hacen más perjudicial y dañino.

Fumar es un vicio horrible. 

Foto
El humo se impregna en el pelo, en la ropa, en los dedos y es desagradable. También el aliento se ve afectado aunque hay que distinguir entre los que tienen por boca un cenicero y los que, después de unos minutos, recuperan un olor normal. 
Mata. Lentamente y sin que te des cuenta. Va acabando con tu salud, tiñendo tus pulmones. Enfisema, cáncer de pulmón, cáncer de boca, de vejiga, de esófago,...
Es caro. Carísimo. Cada vez más. Cuando costaba 500 pesetas aquello ya era un despropósito y ahora daríamos palmas porque un paquete costara 3€. 

Sí, yo sería la primera en dar palmas porque soy fumadora. Era demasiado joven cuando probé mi primer cigarro. Me supo fatal pero me alegré al ver que no tosía...porque no me tragaba el humo. La primera vez que lo hice (el truco era asustarte como si de repente apareciera tu madre) tosí tanto que dije ¡"nunca más"!

Mentira. Como tantas cosas que dices que "nunca más" y acabas repitiendo de una forma o de otra. No sé exactamente a qué edad me convertí en fumadora,...15, 16, 17,...no lo sé. No me siento orgullosa de ser fumadora, lo considero una debilidad propia y, como tal, seré yo quien decida cuando dejarlo. 

Y no, no sería la primera vez que lo dejo (al menos durante un tiempo). Conseguí permanecer 'libre de humos' durante unos 6 meses. Todo un esfuerzo diario porque es MENTIRA que a los 3 meses desaparezcan las ganas de fumar. Lo que sí es cierto es que al cabo de un tiempo, si pruebas un cigarro (por muchas ganas que tengas) te mareas, tienes náuseas y notas como el humo raspa tu garganta. Es más, dejas de saber manejar un cigarro entre los dedos. Un circo, vamos. 

Un tema delicado del tabaco son "los humos" de algunos no fumadores. Comprendo y me parece lo más razonable que mis vicios no tienen que afectar a otros. Soy respetuosa hasta el extremo pero también exijo que lo sean conmigo. Si estoy en la calle, al aire libre, fumando tranquilamente un cigarro no tengo por qué moverme para que mi humo no te moleste. La calle es tan tuya como mía. Recuerdo, a los pocos días de entrar en vigor la Ley Antitabaco, una señora muy peripuesta pasó por una acera bastante concurrida por fumadores a las puertas de un bar. Con muy malos modales, nos dijo que estábamos ahumando la calle. Al comentario de esta mujer, una chica que fumaba a mi lado contestó: tranquila, señora, la colonia que lleva le sirve de escudo protector. Risas entre los fumadores y la buena mujer más echaba humo que nosotros pero por las orejas. 

Otra costumbre muy extendida entre los no fumadores ( y especialmente odiosa en los ex-fumadores) es la moralina. Esa falsa moralidad sobre lo malo que es el tabaco y la necesidad de dejarlo. Paso por que quienes me quieren, familiares, amigos e incluso conocidos cercanos, hagan el amago de iniciar estas conversaciones, permitiendo las "lecciones" porque tienen un trasfondo de preocupación. Pero un desconocido, NO. A veces es sólo para hacer más amena una espera. Elige hablar del tiempo, del paro o de física atómica y molecular pero del tabaco y del daño que me hace NO. Es muy probable que los fumadores seamos los que mejor conocemos los riesgos y peligros del tabaco (porque muchos habremos tenido "intentonas" de dejarlo y ver pulmones carbonizados, bocas repugnantes y pieles arrugadas, ayuda bastante).

Después de todo ésto, diré que (una vez más) tengo pensando dejar de fumar. Después de verano (si es que llega algún día) por dinero. Es muy triste pero la única razón será la monetaria. Es la que más se nota cuando llevas poco tiempo sin fumar. También ayudan los ánimos de amigos y, AQUÍ SÍ, los ex fumadores que lo van llevando como pueden y dan consejos realistas. 

17 may. 2013

Arrieritos somos...


Me he puesto enferma viendo el programa de anoche de 'Pesadilla en la cocina'. Chicote fue a recuperar El Yugo de Castilla, en Boecillo, pero el problema era recuperar al dueño. Faltas de respeto por doquier, hábitos pésimos, dejadez, soberbia,... y todo excusado por que lo que FUE en su momento Cristóbal, el dueño.

No me atrevería a poner en duda el trabajo que realizó con todo el éxito más que merecido que consiguió. Referente por su buen hacer y el artífice de hacer de El Yugo de Castilla un orgullo a nivel nacional.

Foto: Busco Restaurantes
Nadie le quitará jamás lo que fue pero no se puede vivir de las rentas ni pasar por alto lo que ahora ES.

Me da pena el local, él no. Lo que construyó, lo ha tirado por la borda y desprecia la ayuda (y no, no hablo sólo de Chicote, que al fin y al cabo no deja de ser un programa).

Todo el mundo se encuentra con dificultades en la vida y no por ello destrozan lo que tienen a su alrededor.

Me recuerda poderosamente a otro individuo que me ha tocado vivir. Alguien que se ha convertido en un personaje despreciable, repulsivo, que se aprovechaba de la buena fe de los que confiaban en el potencial que antaño demostró y que ahora es sólo un reflejo ridículo y patético de aquella época. Orgulloso de ir jodiendo a los demás con el escudo de lo que tuvo y dilapidó impunemente.

A momentos, sacaba pecho para menospreciar a los que, por desgracia, estábamos cerca. A veces penoso, llorando las penas que él mismo se había buscado y anhelando una solución que ni quería ni dejaba hacer.

Algunos de los que leáis estas líneas sabéis quien es. Él no lo leerá, poco importa lo que diga una "niñata", pero de hacerlo seguro que se reiría o me dedicaría un "Que se joda" al estilo Fabra.

Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos...