realidad extraordinaria

20 jun. 2012

Gracias, Sara


Tres días consecutivos lleva el hashtag “gracias, Sara” alojado entre los temas del momento en España. Alguien que sabe que me tiro gran parte del tiempo delante del Twitter, me preguntó el motivo de que la novia de San Casillas fuera TT. Le dije que había visto el partido y que no había hecho nada. Justo eso, no había hecho NADA bien su trabajo. Comentarios absurdos que, también hay que decirlo, estaban incitados por Carreño que aunque sea paisano tampoco estuvo muy lúcido.

Una vez prendida la mecha aquí hay que posicionarse. Eso sí, ten en cuenta que te pongas del lado que te pongas, te van a caer palos. Si criticas a Sara eres una envidiosa porque ella tiene los ojos más verdes, la boca más carnosa y el ombligo más centrado que tú. Por el contrario, si defiendes a la reportera como una profesional de los medios que solo hace su trabajo es que te burlas del esfuerzo que millones de profesionales hacen a diario para continuar en sus puestos de trabajo (o que no pueden optar a uno) porque no tienen la suerte de ser tan físicamente estupendos. Ah, y no pretendas mantenerte al margen porque entonces eres el peor de todos: un pasota e insustancial sin ningún tipo de idea sobre el periodismo y (seguro) que más feo que un frigorífico por detrás.

Me mojo: No me gusta Sara Carbonero. No me gusta cómo se expresa, no aporta nada a las retrasmisiones y sus torpezas ni siquiera me hacen gracia. Me da lástima. Lástima porque se ha convertido (con su total consentimiento) en el juguete de Mediaset, a la vanguardia de las reporteras- florero porque ahora están de moda y si no, echad un ojo a los medios de información deportiva y si contáis más de 5 mujeres feas en pantalla os mando unas gafas de farmacia para vista cansada de tanta tía buena. Aquí os dejo dos rubias que me he encontrado por Internet.

Inés Saiz (México)

GeorgieThompson (Inglaterra)
Las críticas a Sara Carbonero no son machismo ni envidia. Por ser un bellezón no tiene porqué hacer mal su trabajo pero tampoco tenemos que ahorrarnos los comentarios por miedo a que se vea una doble intención en las opiniones.
Tampoco quiero ser la más cínica del mundo diciendo que lo único importante es la valía personal y profesional, que el físico es pasajero y demás profundidades que soltamos todos alguna vez para sentirnos muy dignos. Por supuesto que el aspecto es importante. No digo que sea lo MÁS importante pero sí que es la primera información que nos llega ¿nunca os han dicho aquello de que un caramelo con un envoltorio feo es muy probable que jamás se pruebe aunque sea delicioso? Por desgracia las personas no somos reversibles pero una primera impresión agradable debe continuar con un fondo igual o más bonito aun si cabe.

Los periodistas no somos modelos. Debemos ser una herramienta porque nosotros no importamos, importa lo que contamos. David Frontela Moro, profesor de la Universidad de Valladolid, en una de sus clases nos dijo que los periodistas han de tener un aspecto neutro, que su apariencia no llame la atención ni para bien ni para mal. En contraposición, otro profesor, cuyo nombre no desvelaré porque la sinceridad brotó como un torrente en un contexto privado, comentó que cuando entraba en una clase de periodismo se veía claramente (entre el género femenino, puntualizó) quienes eran chicas de tele, chicas de radio y chicas de prensa escrita.  

¿Esto significa que solo pueden ser periodistas válidas las que son del montón? ¡En absoluto! Tengo la suerte de contar con compañeras de profesión que parecen esculpidas a cincel de lo guapas que son (las cabronas) pero os puedo asegurar que no cuentan con tiempo para hacer posados ni para mover su melena Pantene al viento porque día a día demuestran con su trabajo que tienen un puesto porque se lo merecen.  

10 comentarios:

  1. Pues que Sara Carbonero ha tenido más suerte y ha caido mejor que otras periodistas.... eso pasa en todos los trabajos todos los días, no nos vamos a indignar a estas alturas. Hay otra mucha gente que vale menos que un pimiento y ahí está famoseando y chupando cámara. ¡¡Belén Esteban!!, Pilar Rubio (en la serie Piratas), las víboras de los realities y programas como "chulos, putas y viceversa" y otras tantas que sin ser más guapas ni valer más que la media nacional se las tiene por la caña de España.

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    1. Claro que pasa en todos los trabajos y todos los días pero porque sea lo habitual no tenemos que acostumbrarnos. Una puntualización que creo importante: Ser periodista no es famosear ni chupar cámara. Me parece tan mal como a ti que se alabe a gente que no aporta nada pero eso es espectáculo (con mejor o peor gusto), no es periodismo.

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  2. Cómo te quedas si te digo que a mí un profesor me dijo que nunca podría hacer informativos porque era muy mona y muy dulce y no transmitía credibilidad???
    Chúpate esa!!

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    1. La credibilidad se adquiere y demuestra con el trabajo bien hecho pero tu tocaya en vez de hacerlo cada vez mejor, lo hace peor. Se ha hecho un nombre y ¡a vivir!

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  3. Laura: totalmente de acuerdo con el artículo así que: felicidades!!

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  4. Estoy totálmente de acuerdo con todo lo que dice el artículo. De hecho, en algunas cosas más que en otras. Yo no digo que se critique injustificadamente a Sara. Es evidente, resalta a los ojos lo incompetente que es, pero el hecho de que miles de personas estén a la que cae me parece muy triste. Los grandes logros siempre se consiguieron batallando y luchando, siempre desde el trabajo y no chisteando y haciendo bromas fáciles sobre una persona. Te pongo mi caso, soy periodista y me considero muy bien preparado para trabajar en cualquier medio y, día a día, veo a gente, no sólo que esté peor preparada que yo, sino que no tienen ni idea de lo que tienen entre manos. Conclusión, como me dijo un redactor jefe en el diario QUÉ! ANTONIO, EL 80% DE LOS TRABAJOS EN ESPAÑA SE CONSIGUEN POR ENCHUFE. Y el enchufe no entiende ni de criterios, profesionalidad, valía etc... BUEN ARTÍCULO, ENHORABUENA.

    soy @PAPAMAKHARIOS

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    1. El humor es simplemente el atrezzo, el trasfondo es que ella tiene un puesto de trabajo al que (imagino) que tanto tú como yo nos gustaría acceder y esta chica, bajo mi perspectiva, no lo merece. El enchufe es una realidad pero lo considero un arma de doble filo: ya que cuentas con facilidades para entrar, demuestra que mereces mucho más ese puesto, ¿no crees? y Sara en vez de procurar mejorar, cada vez lo hace peor y se escuda en las críticas que recibe. Si hay críticas de forma continuada es porque algo falla.

      Gracias, Antonio ;)
      un saludo!

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    2. Sí, muy de acuerdo. Te pongo mi caso. Yo escribo en unas webs, en unas sobre fútbol y en otras sobre tenis. Sobre todo, sé de tenis, es un deporte que me gusta y he practicado y, por qué no decirlo, entiendo bastante. He visto jugar, como poco, a los 100 primeros del ranking y domino los registros. Te digo esto porque, por ejemplo, en Cuatro han puesto reciéntemente a comentar Roland Garros a Nico Abad(que podría decirse que es un 'Saro Carbonera')y la verdad me enervo cada vez que le veo cagarla que, por cierto, es cada cinco minutos. Con esto te digo que tú, que Fulano, tal, tú misma estamos de sobra preparados para ocupar ciertos puestos de importancia y que si no los ocupamos (no sé si trabajas o no y qué puesto desempeñas)es porque siempre habrá un enchufe hacia alguien que, probablemente, no dé la talla. Digamos que estamos, en mi caso, en tierra de nadie...

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  5. No se trata de ser el mejor ni el que más sabe, por esa regla de tres siempre va a haber alguien que por lo que sea sepa más q tu del tema, se trata de estar en el lugar y en el momento adecuados.

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