realidad extraordinaria

22 feb. 2012

Cobardes

Los hay patadas pero no todos son del mismo tipo. A continuación destaco: los cobardes cabrones.

Los cobardes cabrones me sacan de quicio, consiguen que aflore lo peor que llevo dentro. Son aquellos que te joden y luego no asumen las consecuencias. Sabedores de que han hecho las cosas mal, esperan atrincherados en su madriguera hasta que una se aburra de esperar lo que es suyo, ya sea una explicación, una disculpa o (¿por qué no?) un enfrentamiento directo. Se escudan detrás de lacayos que están dispuestos a dar su cara por ellos aun a riesgo de que se la partan y así consiguen que tu paciencia se vaya agotando y termines dando la batalla por perdida.
En ese momento, vuelven a la superficie, triunfantes por sentirse ganadores de una lucha que ni siquiera han tenido el valor de librar. Y notas como te burbujea la sangre pero ya es demasiado tarde. Te dices a ti a misma que no merece la pena, que para qué gastar más esfuerzos si, además, ya todo ha pasado. Otra tempestad superada.

Por cierto, estoy esperando a que mi propio cobarde cabrón asome la cabecita...

* Aviso: La cobardía es un tema interesante que retomaré en el futuro bajo otro enfoque*

"Saber lo que es justo y no hacerlo es la peor de las cobardías." (Ambrose Bierce)



21 feb. 2012

Generando momentos excepcionales

Llevo varios días dándole vueltas a la idea de crear este blog. En la temática no he gastado casi tiempo, tenía claro que iba a escribir lo que me diese la gana. Así de sencillo. La primera y última intención de esta bitácora es disfrutar. Volver a disfrutar escribiendo, divagando, reflejar lo que quiero decir con la máxima libertad que me permite la conciencia.


He utilizado algunos minutos en escoger los colores, la distribución de los gadgets, la plantilla, la cabecera,... pero en lo que más tiempo he derrochado ha sido en el primer post. Una presentación en toda regla, siguiendo los cánones sobre lo que se debe decir para enganchar a los futuros seguidores, lo que conocemos como “causar una primera buena impresión”. 

Después de mucho escribir he decidido borrarlo todo y empezar un documento nuevo totalmente distinto. Sin pautas ni guiones que seguir. Heterodoxo, caótico, arbitrario… porque así quiero que sea. Puede que por esto algunos dejéis de leer el post y el blog sin esperar una segunda entrada, una segunda oportunidad, una segunda impresión.

Siempre he creído en las segundas oportunidades (de hecho, éste es mi segundo blog) y en que en un primer vistazo no se pueden apreciar todos los matices de algo o de alguien sino que una decisión acertada requiere de muchas “primeras impresiones”… pero para tratar este tema escogeré otra ocasión. Hoy toca la presentación.

Puede que hoy tampoco sea el momento idóneo para presentarme en la blogosfera pero suenan los diálogos de Pulp Fiction de fondo que convierten situaciones cotidianas en excepcionales. 

Bienvenidos a mi realidad extraordinaria.